
Actuar es jugar
Cuando somos pequeños nos lanzamos al juego interpretativo sin miedos ni complejos. Jugamos con nuestros amigos a imaginar que somos esto o aquello y cada uno se mete en su papel, defendiéndolo hasta el último minuto. Tanto da que nos haya tocado hacer de indio, de vaquero, de médico o de astronauta, nos creemos nuestro papel y nos divertimos interpretándolo. Esto es precisamente interpretar: jugar a imaginar que “somos” el personaje que nos ha tocado representar, y creerlo firmemente. De hecho, en varios idiomas la palabra “interpretar” significa “jugar” (en inglés “to play”, en francés “jouer” o en italiano “giocare”).
Las profesoras de este curso creemos en esta especie de “regreso a la infancia” para introducirnos en el maravilloso mundo del teatro. Jugamos a ser niños y a convertirnos en diversos personajes, siempre partiendo de una sonrisa y desechando en absoluto los prejuicios, las barreras o los complejos.
Para ello nuestras clases se construirán mediante el trabajo del cuerpo, la voz y la interpretación.
En lo que a esto último se refiere, llevaremos a cabo una serie de juegos de imaginación y creatividad, así como improvisaciones de situación, de relación con el otro, de riesgo, etc. que nos conducirán poco a poco al mundo del texto dramático con el fin de crear un montaje de final de curso.
Lo único que pedimos a nuestros alumnos es que no tengan miedo a equivocarse, que quieran aprender divirtiéndose, y sobre todo, que se lancen a la piscina siempre con una sonrisa y sentido del humor.